DE-GENERACIÓN EN GENERACIÓN

No nos damos cuenta. no queremos darnos cuenta. Pero está ahí. El ritmo de nuestros acelerados pasos no nos deja atisbar la implacable lentitud de su marcha. Pero está ahí. La degeneración de nuestra base ética es un hecho. El lucro pasivo cambia deuda por deuda, ridiculiza el trabajo y hace añicos el principio que toda juventud necesita para madurar: Sigue leyendo